Los investigadores colaboran cada vez más con colegas que tienen
los conocimientos y/o los recursos necesarios para llevar a cabo un
proyecto particular. Las colaboraciones pueden ser tan simples como
compartir reactivos o técnicas con otro investigador o bien
pueden ser tan complejas como experimentos clínicos multicéntricos
que involucran centros de investigación académicos, clínicas
privadas, y empresas con fines de lucro estudiando miles de pacientes
en distintos estados o hasta países.
Cualquier proyecto que tenga más de una persona trabajando
en él requiere algún tipo de colaboración, es
decir, un trabajo conjunto. En la mayoría de los proyectos,
sin embargo, una persona, llamada comúnmente el “investigador
principal” o PI está a cargo. Los demás trabajan
bajo la dirección del PI. En el presente capítulo, el
foco estará puesto en la relación entre grupos de investigación
en los cuales sus investigadores tengan cargos o jerarquías
equivalentes y que se encuentren trabajando en un proyecto común “en colaboración”.
En los proyectos de colaboración, los investigadores continúan
teniendo las responsabilidades discutidas en otros capítulos
de la Introducción a la conducta responsable en la investigación
de la ORI, pero asumen algunas responsabilidades adicionales debido
a dicha relación de colaboración. Estas responsabilidades
adicionales surgen de las cargas agregadas de:
- las crecientemente complejas relaciones y roles;
- intereses comunes, pero no necesariamente idénticos;
- requerimientos de administración, y
- diferencias culturales.
Si bien todas estas situaciones son propias de cualquier proyecto
de gran magnitud, se presentan particularmente en proyectos de colaboración.
Se debe prestar especial atención a estas cargas para lograr
el buen funcionamiento de estos proyectos de colaboración.