7. Responsabilidades del mentor y del investigador en formación

7b. Ámbitos de investigación

 

 

Los tipos de ambiente de investigación varían según cada mentor. Algunos laboratorios son altamente competitivos; otros enfatizan la cooperación. Algunos mentores están íntimamente involucrados en todos los aspectos de los proyectos que supervisan; otros delegan la autoridad. Similarmente, los distintos investigadores tienen diferentes gustos en cuanto a los ambientes de trabajo. Algunos disfrutan de la independencia; otros prefieren las relaciones de trabajo cooperativas. Aunque no existe una única fórmula para un “buen” ambiente de trabajo, hay algunos aspectos fundamentales que los mentores y aprendices deben tener en mente.

   Trato igualitario. La habilidad para la investigación no está relacionada con la raza, el género, la etnia, o la orientación sexual. Estos factores no tienen influencia en el éxito de una persona como investigador. Por lo tanto, los ambientes de investigación no deberían poner a alguien en desventaja en base a quién es. Si la competencia se alienta de una forma que pone a cualquier grupo específico en una desventaja significativa, no es aceptable. Todos los estudiantes deberían estar sujetos al mismo nivel de supervisión y escrutinio. Aparte de las obligaciones legales de evitar la discriminación en el área de trabajo, los investigadores tienen una obligación profesional de trabajar para asegurar un acceso igualitario a su profesión, particularmente si su trabajo es financiado públicamente.

   Práctica profesional. Los investigadores deben mantener ambientes de investigación que respeten las prácticas aceptadas para una conducción responsable de la investigación. Los aprendices se nutren del ejemplo tanto como del entrenamiento formal. Asumen, razonablemente, que las prácticas que observan son prácticas apropiadas. Los mentores, por lo tanto, tienen la obligación de mantener ambientes de investigación que sea un ejemplo apropiado. No deberían realizar ellos mismos demandas no razonables de nutría, ni dejar de cumplir acuerdos de honor realizados con los aprendices, tomar atajos inadecuados durante la investigación, o involucrarse en otras prácticas que vayan en contra de las aceptadas en la conducta responsable en investigación.

   Entrenamiento en la conducta responsable en investigación. Comenzando en 1989 y en la línea de las recomendaciones realizadas por el Instituto de Medicina (IOM, por sus siglas en inglés, 1989), los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, por sus siglas en inglés) requirieron a las instituciones que recibieron becas del Programa de Entrenamiento Institucional del Servicio de Investigación Nacional ofrezcan a su vez instrucción sobre  la conducta responsable de investigación (RCR, por sus siglas en inglés). La Fundación Nacional de la Ciencia (NSF, por sus siglas en inglés) tiene un requisito similar para los beneficiarios del Programa Integrativo de Educación y Entrenamiento en Investigación (IGERT).  Informes posteriores, destacándose el realizado por la Comisión en Integridad de la Investigación de 1995, llamaron a una ampliación de este requerimiento a toda la investigación financiada por el Servicio de Salud Pública (PHS, por sus siglas en inglés), pero tal requerimiento no ha sido implementado. No obstante, existe un amplio acuerdo acerca de que el entrenamiento en la conducción responsable de la investigación (RCR) debe ser permanente en el ámbito de investigación y se le debe dar un fuerte énfasis al rol que juega el mentor en proveer este entrenamiento.

 

 

University of Michigan Mentoring Guidelines

 
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