Los investigadores trabajan duro, muchas veces pasando largas horas
y a veces fines de semana en el laboratorio, la biblioteca, o en reuniones
profesionales. Su motivación para trabajar intensamente proviene
de diversas fuentes. La investigación:
- aumenta el conocimiento,
- conduce a descubrimientos que beneficiarán a individuos
y a la sociedad,
- promueve el ascenso profesional, y/o
- produce satisfacción personal y ganancias económicas.
Cada uno de estos incentivos o intereses son comúnmente reconocidos
como responsables y justificables.
Se permite, e incluso se alienta, a los investigadores a que se beneficien
económicamente de su trabajo (véase más adelante
la discusión de la Ley Bayh-Dole). El crecimiento profesional
como investigador depende de la productividad. La sociedad espera que
los investigadores utilicen los fondos provistos para el avance del
conocimiento y que hagan descubrimientos útiles. La ganancia
y la satisfacción personal proporcionan un fuerte incentivo
para hacer un buen trabajo y actuar responsablemente.
Los intereses de los investigadores pueden estar, y a menudo están,
en conflicto unos con otros. El adelanto del conocimiento es generalmente
mayor cuando se comparten ideas con colegas y se ponen muchas mentes
a trabajar en el mismo problema. Pero para obtener un beneficio personal
a veces es mejor guardarse las ideas para uno mismo hasta que estén
desarrolladas completamente y luego protegidas con patentes, copyright
(derechos de autor), o publicaciones. Los intereses legítimos
de la investigación pueden crear responsabilidades contrapuestas
y conducir a lo que comúnmente se llaman conflictos de intereses.
Es importante entender que estos conflictos de intereses no son intrínsecamente
malos. La naturaleza compleja y exigente de la investigación
actual, inevitablemente da lugar a obligaciones e intereses contrapuestos.
Se espera que los investigadores trabajen en comités, entrenen
a investigadores jóvenes, enseñen, y revisen subvenciones
y manuscritos al mismo tiempo que realizan su propia investigación.
Los conflictos de intereses no pueden y no necesitan ser evitados.
Sin embargo, en tres áreas cruciales;
- beneficio económico,
- compromisos de trabajo, y
- asuntos intelectuales y personales,
se requieren pasos especiales para asegurar que los conflictos no interfieran
con la práctica responsable de la investigación.