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Parte V. Conducción segura e investigación responsable

   

Partes

Valores compartidos

Planificación de la investigación

Efectuando la Investigación

Presentando y evaluando la investigación

Conducción segura e investigación responsable

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Contenidos

 

No es fácil ir por la vida haciendo todo lo que debemos o deberíamos hacer en todo momento. Por lo tanto no debería resultar una sorpresa el hecho de que en muchas pequeñas cosas, y a veces significativas, los investigadores no siempre siguen la hoja de ruta para la conducta responsable en la investigación. Pasan de largo las señales de parar cuando eliminan más datos de lo que deberían, aceptan autorías honorarias, compran alguna cosa que no esté estrictamente permitida con fondos de subsidios, o le dan a sus colegas una reseña más favorable de la que merecen. Cada tanto, manejan sobrepasando el límite de velocidad permitido para llegar a su destino –un subsidio, una publicación, nuevo conocimiento –un poco más rápido.

Las personas solemos pasar por alto el deber y lo que debería hacerse en nuestra vida por distintas razones. Por un lado, la sociedad transmite mensajes mixtos acerca de la obediencia a las reglas. ¿Debemos delatar a otra persona cuando está haciendo trampa, o debemos “ocuparnos de nuestros propios asuntos”? Las reglas también pueden entrar en conflicto unas con otras. ¿Se debe reportar un mal comportamiento si al hacerlo se está poniendo en riesgo la propia carrera? Y finalmente, somos asombrosamente hábiles cuando se trata de “forzar o “estirar” las reglas pensando en buenas razones por las cuales un curso de acción cuestionable es aceptable bajo unas circunstancias particulares, es decir, justificar nuestras acciones, cualesquiera que sean.

La facilidad con la que se pueden “forzar” o pasar por alto las reglas es particularmente evidente en los principios de la carrera que la mayoría de los investigadores tradicionalmente siguen. Los estudios sugieren consistentemente que más de la mitad y probablemente cerca de tres cuartos de estudiantes universitarios hacen trampa durante sus años de estudiantes antes de graduarse. En dos estudios separados, 1 de 10 aprendices de investigación informó una disposición a romper las reglas para conseguir subsidios o publicaciones de artículos. Aproximadamente esta misma proporcion se repite en los estudiantes que solicitan becas de investigación y residencias en medicina,  los cuales presentan de manera incorrecta sus publicaciones de investigaciones en su currículum, tal como fue confirmado en estudios conducidos en seis especialidades médicas. Presumiblemente la mayoría de los individuos que hacen trampa o que agrandan su currículum saben que esto está mal, pero sin embargo encuentran motivos para realizar estas prácticas.

Los mismos patrones de comportamiento pueden fácilmente infiltrarse en otros aspectos de la investigación. Las presiones que empujan a los estudiantes a forzar o pasar por alto las reglas no desaparecen luego de la graduación. Entrar a buenas escuelas es reemplazado por obtener un buen trabajo y ascender. La competencia por las notas es reemplazada por la competencia por obtener un subsidio y una publicación. El escaso tiempo para estudiar para las pruebas es reemplazado por escaso tiempo para enseñar, entrenar, proveer servicios, y realizar investigaciones. La presión puede aún acrecentarse al avanzar en la carrera, ya que se suman al panorama las responsabilidades familiares, al tiempo que crecen las ambiciones personales, haciendo aún más fácil el poner el pie en el acelerador para llegar al destino un poco más rápido.

Existen muchas razones fáciles y rápidas que pueden utilizarse para justificar el forzaro pasar por alto algunas de las reglas básicas para la investigación responsable:

  • Yo ya tengo suficiente información para saber cuáles serán los resultados, por lo tanto no hay necesidad de hacer los controles nuevamente, aunque no me dieran los resultados esperados la primera vez.
  • Nadie financia una investigación verdaderamente exploratoria, así que la única forma de testear nuevas ideas es la de utilizar fondos de un subsidio existente, aún cuando estos fondos son para otro trabajo.
  • Si mis jefes leyeran mis artículos de investigación en vez de contar su cantidad, no tendría que publicar la misma investigación dos veces o cortarla en pequeñas e insignificantes partes.
  • Dada la competencia en este campo, te estás cortando tu propia garganta si compartes tus métodos e información con tus colegas demasiado abiertamente.
  • Me cortarán los fondos si informo estos resultados, así que para el bien de mi laboratorio y equipo debería retenerlos por un tiempo más.
  • Yo sé que mi investigación no le hará daño a nadie, así que para qué perder mi tiempo y el del Comité de Revisión Institucional (IRB, por sus siglas en inglés) obteniendo permiso.

Las reglas no siempre son razonables o racionalmente aplicadas. La vida y los colegas no siempre son justos. A veces las buenas personas parecen llegar últimas a su destino.
Sin embargo, el problema con las justificaciones rápidas y sencillas y las frases pegadizas es que no tienen en consideración las mayores consecuencias de nuestros actos. ¿Qué pasaría si todo el mundo decidiera, por una “buena” razón u otra, pasar por alto las señales de frenar, manejar del lado incorrecto de la calle, o ignorar el límite de velocidad? Obviamente, surgiría de inmediato el caos, y el manejo ya no sería seguro (o se tornaría aún más peligroso de lo que ya es). Lo mismo pasaría con la investigación si los investigadores ignorasen rutinariamente las prácticas de investigación responsables e hicieran lo que les pareciera necesario simplemente para lograr algún fin, ya sea el descubrimiento de la verdad, el desarrollo de algo útil, o el éxito personal.

Como fue declarado al principio de la Introducción a la conducta responsable en la investigación de la ORI , no existe una única mejor manera de conducir la investigación, no hay un método universal que se aplique a todas las investigaciones científicas. Las prácticas aceptadas para la conducta responsable de la investigación pueden variar y varían de disciplina en disciplina y hasta de laboratorio en laboratorio. Existen, sin embargo, algunos importantes valores compartidos para la conducción responsable de la investigación que unifican a todos los investigadores, incluyendo la honestidad, la precisión, la eficiencia, y la objetividad. No hay excusas para el sacrificio de estos valores. Su valor central en la investigación es la responsabilidad de todos y cada uno de los investigadores. Conduzca en forma segura y sea un investigador responsable.