No hay una manera ideal de emprender la investigación, así como
tampoco existe un método universal que se aplique a todas
las investigaciones científicas. Las prácticas aceptadas
para la conducción responsable de la investigación pueden
variar, y lo hacen, de disciplina en disciplina y aún de laboratorio
en laboratorio. Existen, sin embargo, algunos valores compartidos importantes
para la conducción responsable de la investigación, que
engloban a todos los investigadores, tal como:
- HONESTIDAD — transmitir la información
verídicamente y hacer honor a los compromisos,
- EXACTITUD— presentar los resultados
con precisión y teniendo cuidado de evitar errores,
- EFICIENCIA— utilizar
los recursos sabiamente y evitar el malgasto,
- OBJETIVIDAD— dejar que los hechos hablen
por sí mismos y evitar prejuicios inadecuados.
Como mínimo, la investigación responsable está construida
sobre un compromiso hacia éstos y otros valores importantes
que definen el significado de la integridad en la investigación.
Los primeros capítulos de la Introducción a la conducta
responsable en la investigación de la Oficina de Integridad
en la Investigación (ORI, por sus siglas en inglés)
proveen un marco para pensar acerca de los valores básicos
en el contexto del día a día de la práctica
de investigación.
El Capítulo
1, Reglas
de ruta,
presenta una breve mirada general de las distintas maneras en que
son definidas las responsabilidades de la investigación, desde
las reglamentaciones formales hasta códigos informales y prácticas
comunes.
El Capítulo
2, Mala
conducta en la investigación,
describe las prácticas de investigación que deben ser evitadas
y la obligación que tienen los investigadores de informar la mala
conducta de otros.